El villano que ustedes crearon
No siempre fui así.
No siempre tuve la rabia tatuada en la voz ni el veneno en las manos.
Hubo un tiempo en que yo también creí en el bien. Sonreía, obedecía, confiaba en que si hacía lo correcto, si trabajaba duro, si me mantenía recto… algún día encontraría mi lugar.
¿Y qué recibí a cambio?
Humillaciones. Burlas. Puertas cerradas en la cara. Me llamaban inútil, me apartaban como si fuera un estorbo, me pisoteaban aunque nunca les hice daño.
La justicia no me protegió. La gente me ignoró. Y poco a poco entendí que la bondad no vale nada cuando el mundo disfruta aplastar a los débiles.
Ese día algo dentro de mí murió…
y algo más nació en su lugar: la certeza de que si el mundo goza destruyendo, yo sería el monstruo que nadie pudiera ignorar.
Ahora soy lo que ustedes llaman villano.
¿Quieren saber qué significa?
Significa que aprendí a devolver cada herida. Que descubrí el poder que da el miedo en los ojos de los demás. Que si me negaron respeto cuando fui bueno, lo arrancaré con violencia ahora que soy malo.
Yo no quiero la aniquilación del mundo.
Yo solo quiero la aniquilación de los que me lastimaron.
Quiero que todos aquellos que me hicieron esto lo paguen.
Que las personas que se burlaron de mí lloren cuando me vean pasar.
Que tiemblen de miedo, que bajen la cabeza, que sientan en la piel la vergüenza que me hicieron cargar durante años.
¿Eso me hace un monstruo?
Tal vez. Pero yo no nací monstruo. Yo nací humano… y ustedes me convirtieron en esto.
Así que mírenme bien: ya no busco amor, ni justicia, ni pertenencia.
Solo busco que el mundo que me escupió en la cara aprenda, uno por uno, lo que significa ser olvidado.
Si eso es ser villano, entonces prepárense…
porque el villano que ustedes mismos crearon acaba de despertar.
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