Mi renuncia al amor
Antes que nada, me parece importante mencionar que ya lo pude olvidar, que no hubo dolor que durara cien años, que cada vez que te rompen el corazón va doliendo menos, que te haces más fuerte con el tiempo porque ya no te rompes tan fácilmente. No digo que ya no duela, pero sí que con cada lágrima que derramé pensando que era por su culpa, me di cuenta de que él no era el culpable y que, en realidad, no había culpables. Era más bien cuestión de cómo estaba eligiendo el amor, de cómo llegué a creer que si no conseguía tener a alguien antes de cierta edad, me quedaría sola. Y puede que sí me quede sola, pero hoy ya no me da miedo esa posibilidad. Encontrar el amor ya no es el Plan A, ni mucho menos el Plan B o C. Quiero hacer más cosas, quiero conocer más lugares y a más personas, pero sobre todo, quiero conocerme a mí misma y todo de lo que soy capaz, o de lo que seré capaz si pongo la misma energía que pongo cuando estoy en una relación, en mí misma, en encontrar lo que quiero, en ser ...