Hermosa Soledad


HERMOSA SOLEDAD
                                                           

PRIMERA PARTE: HERMOSO SEXO

CAPITULO 1

Era tarde y no podía dormir, había intentado todos los raros inventos para dormir de mi mama y aun así no podía dormir, y lo peor no era no poder dormir, lo peor era esa quemazón que sentía por todo mi cuerpo, ese deseo por algo que no podía tener, porque seguía sin saber que era esa cosa que mi cuerpo reclamaba, que mi cuerpo deseaba, pero que por más que lo pedía, sabía que yo no se lo iba a dar, porque primero necesitaba saber que es, y eso no lo iba a averiguar así acostada sin hacer nada, lo mejor era intentar dormir hoy, y ya mañana pensar en cómo se supone voy a solucionar esto.

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Como siempre por la mañana me siento mejor ya que ese raro quemazón que siento dentro de mi ha desaparecido, y que también por alguna extraña razón me siento como nueva, sin sueño, y sin la sensación de querer algo que no puedo tener, es como si mi cuerpo ya la hubiera obtenido, lo cual no es cierto gracias a dios, porque si no se qué aria mi loco y raro cuerpo.

Hoy como cada noche tuve el mismo sueño que he tenido desde que empezó con la extraña sensación. En el sueño estaba yo en la oscuridad, pero era una oscuridad bacía, una llena de miedo, hambre, deseo, pasión, sed y por alguna rara razón, había placer, un inaudito placer, que se extendía por mí cuerpo y que después de el horrible deseo de mi cuerpo por algo, esta sensación se sentía tan placentera, tan excitante y sobre todo me hacía sentir tan llena de vida, y era sorprendentemente bueno, si solo supiera que es lo que, lo provoco, porque, ¡diablos! quería sentirme así diario, a cada minuto, inclusive a cada segundo, y sabía que era perverso de mi parte quererlo así, tan desesperadamente, pero de verdad la quería, y sé que suena extraño pero ni el sexo me había hecho sentí así, sentir esa sensación de que un orgasmo me consume, me come, me lleva y que me hace córreme, tal vez esa sea la razón, por la cual estoy toda mojada, excitada y sí, tengo mi respiración alterada y los pezones se me han endurecido, y que idiota de mi parte es sentir esto por alguien o algo que no existe y jamás veré, pero en fin tenía que ir a la escuela ya que el estar teniendo el mejor orgasmo que pudiera existir sobre la faz de la tierra, no era excusa para faltar y tampoco lo era el hecho de estar convirtiéndose en antorcha humana, que era justo lo que me iba a pasar si no lograba controlar este estúpido deseo y la maldita sensación que me hacía llegar al clímax sin ninguna incitación o provocación.

¡Maldita sea! Quería sexo y duro muy duro.

«Eres una maldita pervertida» me repito a misma mientras arreglo para ir a la jodida escuela, ¿Por qué coño se iba a la escuela? Ósea no serbia de nada y solo te estresas, y la mitad de la mierdas que te enseñan no te sirven de nada, aún a quien engaño, yo no voy a la jodida escuela a estudiar, o a "aprender", no ni madres, yo voy a la escuela a ligar y a ver con quien fornicare, follaré, cogeré o enrollaré. Porque, ¡dios! Yo amaba, amaba, amaba el sexo.

De camino a la escuela en todo lo que pude pensar fue en a quien me follaría hoy y también en donde, digo donde porque uno nunca sabe, puede ser en el baño, en el salón, en el taller, en la bodega, en el piso, o un simple oral abajo de la mesa en plena clase, o también podíamos decir que íbamos a hacer un “trabajo en equipo”, cuando en realidad nos íbamos a poner bien borrachos y luego íbamos a follarnos al primero que se pusiera enfrente, para mí no hacía falta ponerme borracha, yo simplemente me acostaba con el que tenía el valor de atreverse a meterse conmigo, y no es que después de que folláramos los golpeara y todos me tuvieran miedo, no en realidad no se atrevían porque a mí me gusta el sexo rápido y luego no me siguen el ritmo, o otros no se atrevían conmigo porque tenían novia o no querían aun perder la virginidad, pero la verdad no entendía el puto punto de ser virgen, pues de todas maneras algún día lo ibas a dejar de serlo, entonces ¿Cuál era el puto problema de adelantarlo?

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Después de pasarme 4 horas besando, tocando, y provocando a mi supuesto novio por fin llegó la hora del almuerzo y pude follar con creo se llamaba Erick la verdad me valía verga su nombre o bueno verga no, la verga para mí era sagrada.

Cuando el salón se vacío y nos quedamos solos, inmediatamente me le lance a besarlo poniendo una mano en su cuello y otra en su pene que note se paro al instante.

—Tranquila nena, vas muy rápido— dijo el idiota de Erick, como se le ocurría decir que iba rápido.

—No bebe, yo no voy rápido, tu vas muy lento— susurre en su cuello, excitándolo más de lo que ya estaba. —Y No hables tanto, mejor follame Erick.

—Yo no soy Erick, Jess.

—Da igual quien seas tú solo follame.

—Soy Jaime y a mí no me da igual.

—Pues a mi si y cállate si no quieres que me valla.

—Pero Jess es la primera vez que tengo relaciones sexuales con alguien, y digamos que no es mi sueño que sea en un salón de clases.

—Pero eres mi novio ¿no? — Ya, la verdad no era la primera vez que me decían esto, y tampoco era la primera vez que yo decía eso, por eso que los hacía mis "novios" para que a la hora no se pusieran de "es mi primera vez" la verdad me cagaba pero lo valía el sexo con vírgenes, porque eran tan inexpertos que me excitaba hasta la mierda, como ahora lo estaba haciendo Jaime y mierda el pensar en su inexperiencia me está excitando mucho, por lo que tomo su mano izquierda y la guío hasta mi muslo para que valla subiendo por el interior de mi falda hasta mi vagina y le digo: —Lo quieres ¿Verdad?.

—Si— responde con la voz entrecortada por la excitación.

Acto inmediato me subo la falda hasta la cadera, me bajo las bragas y guío su mano hasta el interior de mi vagina, el mete un dedo torpemente en mi interior y mientras yo lo beso le voy bajando el soso pantalón de la escuela para después bajarle hábilmente el bóxer, y… ¡Oh! Valla sorpresa que me llevo porque ¡Lo tiene muy, muy grande!, y no pudiendo controlar el deseo que ciento por ese gigante pene me pongo de rodillas me lo meto a la boca y lo comienzo a succionar mientas el me toca los senos y grita: -¡Dios! Se siente tan bien ¿Como lo haces? Esto es alucinante.

Eso es lo que más me excita de ellos, que creen que todo lo que haces es genial.

Me meto con mucho esfuerzo todo su pene y el casi grita, luego me paso del pene al testículo y lo meto en mi toda mi boca, ahora meto los dos y lo oigo gritar que pare o se correrá en mi boca, y la verdad por mí que corra todo el día en boca pues amaba el sabor de semen, por lo que vuelvo con el pene y comienzo a chuparlo de adentro hacia fuera tan rápido que siento me lo voy a tragar y el está ayudando mucho moviendo mi cabeza al mismo ritmo que se la mamo, hasta que siento todo su semen llenar mi boca y con ello un grito de placer que llena todo el salón, y mientras él se convulsiona por la intensidad de su primer orgasmo hecho por una mujer y mejor aun un oral mío, yo me saboreo y bebo todo su semen que tanto me encanta.

Jaime me grita que es lo mejor que le ha pasado en la vida y yo le contesto diciéndole:

—Y eso que aun no has probado NADA amor.

Me levantó del piso y de su delicioso pene para subirme hasta sus labios y comienzo a lamer su labio inferior que tanto me gusta.

—Eso fue tan genial Jess, de verdad juro que pensé morir.

—Pero ahora me toca a mi amor.

— ¿A qué refieres Jess?

—A que tu ahora me vas a complacer.

— ¿Pe-pero cómo?

—Penetrándome muy, muy, muy duro— le digo como si fuera secreto en su oído, dejado que mi cálido aliento le haga cosquillitas en su oreja y agarrando su creciente erección para ponerle lentamente el condón y dijo — ¿Quieres follarme tan, tan duro que tenga que gritar que pares o me correré dentro de ti, y tu dentro de mí?— le pregunto acariciando con su pene mi vagina, lo noto temblar y sé que he ganado la lucha entre sus principios y el deseo que le doy yo.

—Si— murmura agrandado mis pechos y acelerando su respiración.

—Si... ¿Qué? —pregunto desabrochándome los botones de la blusa de la escuela y bajándome el sostén para liberar mis pechos, lo cual noto lo excita aun más de lo que ya estaba, tomo su pene y sin dudarlo tan solo un poco, lo meto de un tirón en mi vagina, sacándome un grito de placer.

— ¡Dios mío! ¡Jaime! Me lo metiste entero.

Después de mi grito, enrollo mis piernas alrededor de su cintura para que todavía llegue más adentro y siento como automáticamente los dos comenzamos a mover las caderas y un infinito placer se arremolina en mi interior provocándome el deseo de ir mas rápido, y mientras yo lo beso el me toca los senos, cosa que noto a él excita mucho porque comienza a mover las caderas más rápido cumpliendo mi deseo de que fuera más rápido y dado el momento se acerca a ellos y comienza a chuparlos de una manera tan sensual que no se grito por eso o es el sentir su duro pene dentro de mi entrar y salir al compás de mis caderas.


Estamos gritando, sudando, pujando, besándonos y todo cuando la puerta del salón se abre y entra muy despistadamente uno de los tipos con los que me junto siempre para "hacer trabajo en equipo" que se llama Javier, pero se ve diferente, porque juro sus ojos eran café claro y ahora son de un verde muy intenso, pero lo más extraño es que Jaime no se detiene al verlo y en vez de ello, se corre llegando nuevamente al orgasmo y extrañamente yo también me corro con el pero ¿Por qué mierda no hace nada al verlo?

Jaime me dice algo al oído, pero yo solo lo veo a él, buscando una respuesta, cuando el voltea a verme y lo siento recorrer mi cuerpo desnudo y el de Jaime con su fría mirada verde y sé que desaprueba que yo este follando con alguien más, pero todo mundo sabe que yo me tiró al primero en el caminó así que ¿por qué lo desaprueba?
Estoy a punto de llegar a una conclusión cuando Jaime me toma de los brazos muy duro y me dice:

— ¿Qué coño estabas mirando Jessica? te quedaste así como un minuto. —pregunta asustado.

— ¿No lo viste? —pregunto ahora yo asustándome.

— ¿Ver qué? — dice Jaime cuando, mientras yo volteo como una loca para ver el lugar donde esta, pero el ya no está.

¡A donde se fue ese maldito!

—Se fue. —digo, y en ese justo y preciso momento comienzo a sentir la puta sensación de quemazón y una tremenda necesidad de volverme a follar a Jaime, pero en vez de follarlo lo muerdo muy duro en el labio y comienzo a sentir el dulce sabor de la sangre que baila hasta mi garganta calmando la ansiedad de follar a Jaime de hace cinco segundos me invadió y puedo apreciar como comienzo a sentir un alivio que recorre todo mi cuerpo con el dulce y exquisito sabor de la sangre, cuando me interrumpe de mi excitación una voz, y los intensos ojos verdes de hace un rato que me dice en tono embriagador:

—Lo que necesitas es sangre.

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La Portada (creo)

Ok, este es el primer capitulo de La Hermosa Soledad y espero te guste mucho y la disfrutes, la verdad me he esforzado mucho por ella y por eso seria todo un honor y un placer que la comentaras y en fin espero te guste muchísimo. Ya estoy escribiendo el segundo capitulo que también espero te guste mucho, espero este terminado para el Domingo, pero no prometo nada, pues tengo mucha, mucha, mucha tarea y ademas estoy en un feo curso para la prepa que me quita todo el sábado y aveces el domingo por tanta tarea que se me junta y de nuevo te doy las GRACIAS :) y nos vemos luego mis lindos y sensuales Lectores, besos. Chao.

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